"La humanidad no puede liberarse de la violencia más que por medio de la no violencia" - Mahatma Gandhi.
Ahora que está tomando auge, fuerza y principalmente atención este tema, me he puesto a meditar estos días en lo que fue mi vida escolar en el colegio y la U y pues quise compartirles algo; esto es simplemente algo catártico (como todos los posts en mi blog) y no es un estudio profesional ni psicológico, así que por favor no me vengan con muladas de que esto no es una investigación profunda ni seria del tema.
Según Wikipedia, el acoso escolar (también conocido como hostigamiento escolar, matonaje escolar o por su término inglés bullying) es cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico producido entre escolares de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado. Estadísticamente, el tipo de violencia dominante es el emocional y se da mayoritariamente en el aula y patio de los centros escolares. Los protagonistas de los casos de acoso escolar suelen ser niños y niñas en proceso de entrada en la adolescencia (12-13 años), siendo ligeramente mayor el porcentaje de niñas en el perfil de víctimas.
Los profesores Iñaki Piñuel y Zabala y Araceli Oñate (ignoro quienes sean) han descrito hasta 8 modalidades de acoso escolar, con la siguiente incidencia entre las víctimas:
- Bloqueo social (29,3%)
- Hostigamiento (20,9%)
- Manipulación (19,9%)
- Coacciones (17,4%)
- Exclusión social (16,0%)
- Intimidación (14,2%)
- Agresiones (13,0%)
- Amenazas (9,1%)
Bueno, entremos en detalle. Yo siempre he sido gordo, es mas, yo siempre fui el mas gordo de mi clase tanto en el colegio como en la U, además que también fui bien nerdo, era tan tímido que no tuve novia en el colegio (bueno sin contar que me mandaron a la verga un par de veces, pero esos ya son otros Q20 jajaja) y si a eso le agregamos que nunca he sido seguidor de modas ni tendencias ni artistas del momento, tengo todo el perfil de ser un candidato seguro a sufrir ataques de bullying. Pero la realidad era otra, ¿por qué?, no lo se. No estoy diciendo que yo era un abusador porque es mentir, yo ni siquiera tuve una pelea en el colegio, era tan bien portado (o loser pues) que en los recreos si no había chamuscas me quedaba adelantando tareas para poder dedicar mi tarde a estudiar, sí, así de aburrido y campeón era en aquellos entonces, aunque algunos no lo crean (mis amigos del colegio pueden dar fe de esto).
He estado dándole tantas vueltas al asunto y creo que mi conclusión final es que no me dejaba intimidar por mi seguridad y alta autoestima, los grandes artífices de esto son mis papás, que si bien es cierto nunca me faltó nada, no me hicieron un niño consentido y en mi ignorancia en temas psicológicos, creo que por ahí va el asunto. Claro, los apodos y las bromas por mi peso nunca faltaron, creo que no me alcanza un post para escribir todos los apodos que tenía y las chingaderas que me hicieron jajaja, pero yo lo tomaba normal y con el humor del caso.
¿Y a qué quiero llegar con esto?, bullyiers o abusadores o patojos chingones siempre han existido, existen y existirán, siempre hay malos padres de familia que no saben (o no tienen tiempo de) educar a sus hijos como personas de bien en una sociedad civilizada. También las víctimas de estos siempre han existido, existe y existirán y también es en donde tienen que entrar a bailar los papás para inculcarles amor, autoestima, seguridad propia, elevar estos casos ante las autoridades pertinentes y por sobre todo, enseñarles a no dejarse de nada ni nadie, pero sin violencia, porque como decía Martin Luther King: "la violencia crea más problemas sociales que los que resuelve".


